El bit Hi! End
Para ello usé dos vías, una grabadora doméstica Philips CDR-560 y mi ordenador, un PowerMac 4400 con una grabadora externa LaCie con una velocidad de grabación de 8X.

Philips CDR-560
Pues bien, los resultados no fueron todo lo buenos que yo deseaba, debido a una falta de calidad que, en principio, no supe a qué era debida.
Con el grabador de Philips supuse que era debido a la poca calidad de los discos donde hacía las grabaciones, pues en algunos temas del disco podía oír chisporroteos o ruiditos como los clics de los vinilos, pero muy poco apreciables.
Pasé a grabar desde el ordenador a la unidad LaCie 8020, con mecánica Sanyo.
Yo siempre había grabado los discos de audio a velocidad simple, es decir, a 1X, por aquello de preservar el máximo de calidad, pero la fatídica tarde en que hice dos copias a velocidad máxima (8X) a partir de sendas listas de reproducción de Audion (el predecesor de iTunes) debido a las prisas por llevármelas, pues eran para una fiesta, me di cuenta del error.
Sorprendentemente, escuchando los discos en el coche de camino a la fiesta y, una vez allí, en el equipo hifi preparado al efecto, pude comprobar que la música sonaba apagada, sin agudos, obligándome a subir al máximo el nivel de éstos en el amplificador.
Pude comprobarlo de nuevo en casa, con el equipo de sonido doméstico y también en la tienda donde trabajo, con un equipo que se acerca a lo que podríamos llamar high end.
Llegué a la conclusión de que el sistema de grabación formado por el ordenador + grabadora externa + alta velocidad eran los culpables, pues el medio en que fueron hechas las copias era de la mejor calidad; en aquel momento eran discos de la marca Pioneer, pero no recuerdo el modelo. Y los había usado anteriormente sin ningún tipo de problemas.
Estaba claro que una copia digital a partir de un original no producía un disco idéntico, al menos en aquella época y con el hardware disponible.
Me dispuse a publicar un post en el foro de Mac Club, con el sonoro título de El bit Hi! End, aunque ahora no estoy seguro si fue ese el que usé y fue cambiado por el que organizó la revuelta o lo usé yo desde el principio.
El caso es que un elemento del foro se rasgó las vestiduras alegando que eso era imposible y que una copia digital de un original sería idéntica al original, se copiase como se copiase, etc. También dudaba de que yo pudiese distinguir a oído una grabación de la otra.
Para el caso, el elemento (al que llamaremos Pepe Revilla) apostó unas cervezas en Praga si yo era capaz de distinguir a oído una copia de su original, bajo ciertas circunstancias.
Si queréis, os invito a leer los mensajes del foro, son poco más de cincuenta, pero muy breves y rápidos de leer. Están en formato de mensaje de correo en un documento PDF que podéis descargar desde aquí o desde el enlace al final del artículo.
Aunque faltan algunos mensajes, se puede entender perfectamente todo el asunto, siguiendo los hilos que se generaron a partir del mensaje original.
He cambiado algunos nombres para preservar la intimidad de las personas que escribieron los mensajes, pero he conservado el del fundador de la lista, Alberto Lozano, y el mío propio, para que no haya confusiones.
A los que fueron socios de Mac Club y a los aludidos les puedo facilitar los mensajes originales, si Alberto Lozano y la persona que me los facilitó a mí no se oponen.
A los que sean nuevos en esto de internet os chocará comprobar que usábamos Sherlock para las búsquedas, no como ahora, que se usa Google para casi todo.
¡Qué tiempos! Y solo hace siete años.![]()
Enlace: El bit Hi! End (1,5 MB)
Corrección: Se ha añadido una entrada de un mensaje de correo del día 23 de Abril de 2000 a las 20:54:22 horas.
Corrección hecha el 25 de Septiembre de 2007 a las 22:01 horas.

