La “estafita” de Correos
Quizá exageran un poco, aunque a veces me quejo mucho y en esta ocasión con razón.
Como algunos sabéis, compro a través de internet desde hace años. Compro música, artículos de electrónica, libros, programas…sí, he dicho programas ¡¿qué pasa…?! ¿Está mal visto comprar programas…? Sí, sí, ya sé que algunos se jactan de tener de todo y no comprar nada, pero así os va, haciendo la puñeta al que intenta ganarse la vida decentemente.
Bueno, que yo me iba a quejar de Correos y del sistema de transportes y de aduanas canario.
Pues nada, que hace unos días hice un pedido de un doble procesador a Giga Designs, una empresa americana situada en Santa Cruz, California.
El pedido se hizo el día 10 de Enero, me confirmaron el pago y salida de los almacenes el día 11. El día 12 ya había salido de la frontera estadounidense hacia España, llegando el día 14. Y desde la península hasta la puerta de mi casa, en Las Palmas de Gran Canaria pasaron 6 días.
El pedido se hizo escogiendo la opción de envío de Express Mail, la más económica de todas, costándome el envío 58,21 €.
Aquí podéis ver como llegó la caja conteniendo el procesador, nótese lo de “Extremely Urgent”, algo que daría risa en las dependencias de cualquier oficina o estafeta de correos de nuestro país:
Siguiente caso: El día 19 de Enero pedí a Maplin Electronics, una empresa situada en Inglaterra, una batería de repuesto para mi iPod y un sonómetro digital, costándome el envío 22,46 €.
El pedido salió hacia España al día siguiente, llegando a mi casa el día 26 a mediodía. Esta vez vino por Royal Mail, es decir, correo ordinario.
¡Vaya!, -pensé- Si Correos funcionara igual de rápido en Las Palmas…
Otro caso más: Hace ya unos seis meses hice un pedido a Japón, a la empresa Audiocubes, unos auriculares de JVC para mi iPod. Anteriormente, un año antes, también había pedido unos de Sony. En el primer caso el pedido salió a los dos días de Japón, en el segundo al día siguiente. Tardaron cinco y seis días, respectivamente, gastos de envío 5 € en cada caso. Ambos paquetes llegaron con la palabra “GIFT” (regalo) rotulada en letras grandes en el paquete (gigantesco y muy bien protegido, por cierto) para evitar pagar gastos de aduana.
Un caso español: Hace mes y medio pedí a DiscoWeb un disco muy muy raro que no encontraba sino en Amazon USA. Lo pedí a DiscoWeb porque creí (iluso de mí
que llegaría en catorce o quince días, lo habitual, porque desde Amazon ya tenía la experiencia de veintitrés días en un pedido anterior. Esta gente tiene mucho trabajo.
Pues bien, al cabo de un mes escribí al departamento de atención al cliente porque no recibía mi disco. Al cabo de tres días me contestan diciendo que el paquete estaba en Correos esperando a que yo fuese a recogerlo, en un tono algo impertinente, como si el descuidado fuese yo. A los tres días de recibir este mail me llega un aviso de Correos para ir a recoger el mismo, con la coletilla de “no encontrarse en su domicilio a las xx horas”, a pesar de estar toda la mañana en casa mi esposa, supongo que para no cargar con demasiados bultos al repartir el correo. En Canarias seguimos teniendo motocicletas para el reparto, en lugar de furgonetas.![]()
Y para no cansar, el último: Pedí información a fotolab30, una web que vende material de fotografía, sobre un objetivo de la marca Tamron para mi EOS 350D, por ser un objetivo difícil de encontrar en Las Palmas. Tenía mis dudas sobre lo que me costaría el envío, la forma de pago y si me cobrarían el IVA o no, porque no eran muy claros en estos aspectos.
A los cinco días de enviar mi email, me llegó una respuesta muy seca y escueta en la que literalmente se decía lo siguiente:
“Estimado señor: Efectivamente debe pagar tramites aduaneros y un impuesto del Cabildo Insular I:G:IC. que creemos es del 4.5 ó 5%, por descontado no deberá pagar el IVA.”
O sea, debo pagar mensajería, IGIC y gastos de aduana, porque no admiten el envío por correo certificado o paquete azul. Tampoco admiten envíos contra reembolso y los pagos, si el comprador reside en Canarias, deberán ser abonados por transferencia bancaria, nunca por tarjeta VISA u otro medio. Me pregunto si realmente sabrán que estamos en territorio español. Y luego dicen que estamos en la Comunidad Económica Europea…sí, claro…
La última vez que hice un pedido y me salió rana fue a Microfusa. Me cobraron 65 € por el envío de un paquete de poco más de 300 gramos, facturado por la empresa de mensajería como de un kilo, con el consiguiente cargo aduanero. Menos mal que al menos desde Microfusa me devolvieron unos míseros 25 €, para calmar mi berrinche, que si no…
Así y todo, la compra me salió más barata que si la hubiese hecho en Las Palmas.![]()
Y cosa curiosa: en cualquier país en que haya hecho un pedido siempre se hace un tracking, un rastreo de por donde va el paquete. Y te lo notifican por email o a través de una web, mediante el número de registro correspondiente.
En todos los países menos en España, claro.
Y así nos va con las “estafitas” de Correos y nuestro querido Cabildo Insular, la de comisiones que se deben llevar unos muchos…


