Spam, hotmail y basuras similares
Hace unos días una amiga intentó enviarme un mensaje de correo desde una cuenta de MSN, el servicio de mensajería más popular de micro$oft.
Hace unos días una amiga intentó enviarme un mensaje de correo desde una cuenta de MSN, el servicio de mensajería más popular de micro$oft.
Al principio me decía que no podía conectar y otras veces el sistema le decía que el usuario al que ella enviaba el correo no estaba disponible.
Tuve que explicarle (como a mucha otra gente) que el MSN es un servicio de mensajería instantánea, que el correo electrónico es otra cosa, que tenía que configurar su programa (outlook express) para poder enviar y recibir auténticos mensajes de correo.
Recuerdo una vez a una compañera de trabajo que hacía poquitos días que estaba en la empresa. Una vez me pidió “mi MSN” para poder comunicarnos entre ella y un grupo de amigos aficionados a la fotografía, como yo. Y cuando le dije que yo no uso el susodicho su respuesta fue:
“¿Que no tienes MSN? ¿Entonces qué tienes, como te comunicas con la gente?”
Todo esto con cara de asombro, por supuesto.
También recuerdo el caso de muchas empresas que usan como direcciones de correo electrónico la cuentas de hotmail, terra, telefonica (sí, sin tilde, como ellos mismos lo escriben), mixmail y demás. Y la verdad es que dan una sensación de falta de profesionalidad acojonante… perdón, acongojante, ya que dejar una cosa tan importante como es un correo electrónico corporativo en manos de semejantes servidores me parece un despropósito. Y no solo porque sean caldo de cultivo de spam (correos no deseados, para el que no sepa que es eso) y envíos de virus y troyanos, sino por la enorme cantidad de correos que se pierden. No en vano en su día me harté de pelear por teléfono, fax y correo electrónico con los incompetentes que gestionaban las cuentas de terra, hace unos cinco años. Podía enviar y recibir a través de correo web, pero no con mi programa normal. Decían que era una incidencia pasajera. Incidencia que cuando empecé a quejarme llevaba ya mes y medio sin resolverse.
Y es por ello que evito enviar emails a cuentas de hotmail, sobre todo. Prefiero perder la comunicación con alguien que no quiere ver que hay otras alternativas infinitamente mejores, como es el caso de las cuentas de Google Mail, más conocido como gMail.
Estas cuentas tienen una capacidad de 2,5 GB (sí, gigabytes) y se obtienen por medio de invitaciones.
Una de sus principales características es el buenísimo filtro antispam que evita que lleguen mensajes no deseados a nuestro buzón. En el año y pico que hace que tengo la cuenta nunca he visto que el filtro se haya equivocado y haya puesto un mensaje que yo esperaba dentro del buzón de spam.
Además, con la mencionada capacidad de 2,5 GB no tendremos que borrar mensajes a menudo, sirviendo el sistema como una enorme base de datos por si un día tenemos necesidad de recuperar uno de ellos, incluidos archivos adjuntos.
Y lo mejor: usando los servidores de Google, sin necesidad de almacenar los mensajes en nuestro ordenador.
Hay que reconocer que todo son ventajas.
Y dado que yo uso una cuenta gMail, ahora mismo tengo cien invitaciones para regalar, así que si alguien quiere una no tiene más que pedírmela a esta dirección de correo.
Al principio me decía que no podía conectar y otras veces el sistema le decía que el usuario al que ella enviaba el correo no estaba disponible.
Tuve que explicarle (como a mucha otra gente) que el MSN es un servicio de mensajería instantánea, que el correo electrónico es otra cosa, que tenía que configurar su programa (outlook express) para poder enviar y recibir auténticos mensajes de correo.
Recuerdo una vez a una compañera de trabajo que hacía poquitos días que estaba en la empresa. Una vez me pidió “mi MSN” para poder comunicarnos entre ella y un grupo de amigos aficionados a la fotografía, como yo. Y cuando le dije que yo no uso el susodicho su respuesta fue:
“¿Que no tienes MSN? ¿Entonces qué tienes, como te comunicas con la gente?”
Todo esto con cara de asombro, por supuesto.
También recuerdo el caso de muchas empresas que usan como direcciones de correo electrónico la cuentas de hotmail, terra, telefonica (sí, sin tilde, como ellos mismos lo escriben), mixmail y demás. Y la verdad es que dan una sensación de falta de profesionalidad acojonante… perdón, acongojante, ya que dejar una cosa tan importante como es un correo electrónico corporativo en manos de semejantes servidores me parece un despropósito. Y no solo porque sean caldo de cultivo de spam (correos no deseados, para el que no sepa que es eso) y envíos de virus y troyanos, sino por la enorme cantidad de correos que se pierden. No en vano en su día me harté de pelear por teléfono, fax y correo electrónico con los incompetentes que gestionaban las cuentas de terra, hace unos cinco años. Podía enviar y recibir a través de correo web, pero no con mi programa normal. Decían que era una incidencia pasajera. Incidencia que cuando empecé a quejarme llevaba ya mes y medio sin resolverse.
Y es por ello que evito enviar emails a cuentas de hotmail, sobre todo. Prefiero perder la comunicación con alguien que no quiere ver que hay otras alternativas infinitamente mejores, como es el caso de las cuentas de Google Mail, más conocido como gMail.
Estas cuentas tienen una capacidad de 2,5 GB (sí, gigabytes) y se obtienen por medio de invitaciones.
Una de sus principales características es el buenísimo filtro antispam que evita que lleguen mensajes no deseados a nuestro buzón. En el año y pico que hace que tengo la cuenta nunca he visto que el filtro se haya equivocado y haya puesto un mensaje que yo esperaba dentro del buzón de spam.
Además, con la mencionada capacidad de 2,5 GB no tendremos que borrar mensajes a menudo, sirviendo el sistema como una enorme base de datos por si un día tenemos necesidad de recuperar uno de ellos, incluidos archivos adjuntos.
Y lo mejor: usando los servidores de Google, sin necesidad de almacenar los mensajes en nuestro ordenador.
Hay que reconocer que todo son ventajas.
Y dado que yo uso una cuenta gMail, ahora mismo tengo cien invitaciones para regalar, así que si alguien quiere una no tiene más que pedírmela a esta dirección de correo.
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